
Todo es muy bonito hasta que el niño –y el oso de peluche– crecen, y ya no es lo mismo ir con un osito de peluche a todos los lados con 35 años y con novia...
La película no es mala... Lo que pasa es que otra vez los tráilers crean unas expectativas mucho mayores de lo que al final podemos ver en la gran pantalla (Hoy en el cine Paramés), por lo que quizás salgas un tanto de-fraudado o decepcionado del cine.
Por cierto, el peluche, con voz de ni-ño hace 28 años, hoy es un oso adulto fumador de drogas, machista, mal educado... ** REGULAR